DISTINTOS MODELOS DE ACTIVIDADES PARA REALIZAR ACTIVIDAD SEXUAL

Los programas elaborados de educación sexual Curso Gratis

Diversas instituciones públicas y privadas han venido desarrollando materiales didácticos de Educación Sexual, fruto generalmente de la experimentación y la investigación. Tienen como elemento común que están organizados con el propósito de mostrar una panorámica general de la sexualidad humana y para ello recopilan diversas informaciones temáticas como pueden ser la fisiología sexual, anticoncepción, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, comunicación, adolescencia, etc.

Además de recoger este tipo de contenidos, estos programas incluyen una serie de actividades para realizar con los alumnos basados en dinámicas de grupo y metodologías lúdicas. En ocasiones se incluyen materiales audiovisuales (videos, diapositivas, etc.) y frecuentemente guías para el profesor, donde aparecen orientaciones didácticas.

Un ejemplo de este tipo de programas cerrados lo constituye el material "Educación sanitaria sobre sexualidad para jóvenes" editado por el Area de Sanidad y Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza en 1991. Consta de un Libro del profesor, juegos de diapositivas, videos, cómics y una serie de fichas didácticas. Está dirigido exclusivamente a la población juvenil aunque puede adaptarse fácilmente a la formación de adultos, ya sean padres/madres o profesores.

Otro ejemplo de este tipo de programas es el elaborado en la Comunidad Autónoma Canaria por el Colectivo Harimagüara. Se trata de un conjunto de publicaciones que abarcan la Educación Sexual desde el ámbito educativo. Tienen un volumen dedicado a cada una de las etapas de la LOGSE (Educación Infantil, Primaria y Secundaria) y otro destinado a los padres y madres. En cada uno de los tomos se incluyen una serie de textos dirigidos al profesor/monitor y una buena cantidad de actividades muy estructuradas.

Basten estos dos ejemplos (no pretendemos realizar una descripción exhaustiva de este tipo de materiales) para ilustrar cómo existe gran diversidad en la manera de tratar la Educación Sexual e incluso en los contenidos a abordar. Puede resultar fácil encontrar programas de este tipo en vuestra Comunidad Autónoma o vuestro municipio.

Este tipo de programas tiene una ventaja evidente: el ahorro de energías. Alguien, por nosotros, ha dedicado mucho tiempo a la búsqueda y selección de información útil y la ha organizado. Además nos podemos encontrar con una buena cantidad de actividades secuenciadas y temporalizadas que nos pueden servir para nuestras actuaciones.

En su contra tienen también ciertos inconvenientes. Al estar elaborados en base a una experiencia concreta, podemos encontrarnos con que las necesidades y circunstancias que dieron lugar a la elaboración del programa no coinciden con las demandas que aparecen en nuestro centro. Si es así, podemos encontrarnos malgastando esfuerzos.

Es útil conocer este tipo de trabajos porque pueden prestarnos una buena cantidad de información y de ideas. Además nadie nos obliga a utilizarlos íntegramente. Puede ser que encontremos una actividad, un vídeo o un texto que pueda servirnos para una sesión de Educación Sexual mientras que el resto de los materiales no nos resulten demasiado interesantes o válidos para nuestro contexto.

Cine y sexualidad

Cualquier expresión artística abarca distintos aspectos de la existencia humana y la sexualidad no escapa de ninguna manera a su campo de exploración.

Con el cine disponemos de una ingente cantidad de obras que nos pueden permitir comprender, analizar y discutir distintos aspectos de la sexualidad humana.

Podemos encontrar una enorme cantidad de películas que enfocan desde distintos puntos las complejas facetas de la vida de pareja, sexualidad incluida. Sólo necesitamos dar con el título que nos resulte válido para profundizar en el aspecto de la sexualidad que nos interese abordar. La calidad de la película no tiene porque ser una variable relevante, es más, en ocasiones una obra de baja calidad nos permite centrarnos más en los aspectos que deseamos presentar para el análisis o la discusión.

Puede ser una vía de trabajo asequible e interesante para cualquier persona, interesada en la Educación Sexual, y que frecuente las salas de cine o los video-clubs.

Metodológicamente la organización de sesiones de cinefórum o videoforum no es muy complicada. Es aconsejable que una o varias personas visionen con antelación la obra y definan qué partes o aspectos de la película pueden resultar interesantes para los asistentes a la sesión y acuerden la organización de la misma. A partir de aquí puede optarse por varios tipos de organización: invitar a uno o varios expertos a que intervengan ampliando la información incluida en la película, abriendo posteriormente un debate entre los asistentes; crear una ficha que introduzca una actividad en pequeños grupos después del visionado; o sencillamente, si el número de espectadores lo permite, abrir un debate, guiado por un moderador, sobre el tema.

En un ciclo de cinefórum la temática a tratar puede ser tan amplia como el campo que abarca la sexualidad humana: las relaciones de pareja, el sexismo en la sexualidad, aborto, adolescencia, comunicación padres/madres e hijos, los embarazos no deseados, pueden ser algunos de los aspectos a tratar en distintas sesiones de cinefórum o videoforum.

Evidentemente podemos también realizar cineforums domésticos. Una película de vídeo puede ser un buen estímulo para introducir cualquiera de los temas mencionados en la tertulia familiar y discutir o conocer las distintas visiones de los integrantes de la familia sobre esa cuestión.

Televisión y sexualidad

El televisor es una ventana por donde el mundo penetra en nuestros hogares y, hoy por hoy, la vía por la que todos los integrantes de una familia recibimos la mayor cantidad de información.

La televisión es un medio importante, aunque evidentemente no el único, por el que niños, niñas y adolescentes van conformando su concepción del mundo y de sí mismos. Si unimos a esto que los contenidos de las emisiones televisivas en muchas ocasiones expresan informaciones parciales y valores sesgados, es fácil entender que no podemos olvidarnos de este medio de comunicación al abordar la Educación Sexual de nuestros hijos e hijas.

En muchas ocasiones la programación habitual infanto-juvenil incluye en sus emisiones series y películas donde aparecen referencias y contenidos sexuales. La mayor parte de muchas series dirigidas a adolescentes se centra en estos temas (relaciones de pareja, relaciones sexuales, comunicación sobre esta temática entre padres e hijos, etc.). No está de más sentarnos con nuestros hijos a ver este tipo de programas y utilizarlos para abordar o profundizar sobre estos temas.

Otra estrategia posible para realizar Educación Sexual pasa por grabar estos programas en una cinta de vídeo y utilizarlos para sesiones de videoforum. La especificidad de esta técnica pasa por que en el aula o en una sesión de escuelas de padres y madres se trabaje sobre sexualidad con las mismas claves que los chavales y chavalas las reciben sentados en el sillón de sus casas.

Además de este tipo de programas, las emisiones de televisión en ocasiones se dedican específicamente al tema de la sexualidad. Grabarlos y analizarlos en casa o en grupos puede ser otra técnica a realizar.

Otra línea de trabajo que se abre utilizando la televisión es el análisis de la publicidad. Cada anuncio es una historia que en pocos segundos trata de enviar al telespectador una serie de mensajes por los que trata de hacer atrayente un producto. En muchas ocasiones el producto ofrecido se asocia a valores de carácter sexual y sexista instaurados en el orden social establecido que nos entran por los ojos sin que apenas lo advirtamos. Grabar una serie de anuncios donde se utilice la sexualidad y analizarlos en el aula o en una sesión de Educación Sexual puede resultar una práctica útil para desenmascarar muchos de los mitos sexuales con los que desde el televisor se nos bombardea constantemente.

La televisión es un medio de comunicación donde además de transmitirse información se transmite ideología. El mero hecho de descubrirla puede sernos a nosotros y a nuestros hijos e hijas bueno para nuestra vivencia de la sexualidad y además, en términos más generales, una actitud útil para el desarrollo personal de todos. No olvidemos que la TV no es un medio de comunicación cualquiera, añadido a sus características perceptivas, el televisor es un aparato que está encendido en muchos hogares durante horas y horas cada día.

Audiovisuales específicos sobre sexualidad

Dirigidos a la realización de Educación Sexual, existen un buen número de materiales audiovisuales. Elaborados dentro de programas más amplios como los tratados en el primer apartado, o producidos de forma aislada, es fácil encontrar un buen número de títulos en librerías especializadas en sexología, pedagogía y psicología.

La temática que recogen estos materiales, generalmente en cintas de vídeo, es muy variada y pueden sernos de utilidad para cuestiones tan diversas como los cambios en la adolescencia, la presión grupal en los jóvenes, anticoncepción, enfermedades de transmisión sexual o la prostitución.

Las formas de relato habituales son dos. En unos casos se trata de una historia donde pocos personajes desarrollan un diálogo. En otras ocasiones una voz en off se dedica a comentar las imágenes que aparecen. Básicamente se trata de materiales destinados a dar información, con criterios rigurosos y objetivos. En muchas ocasiones, se utilizan para sustituir una exposición sobre el tema a abordar.

Dado que su duración es breve -en general no exceden de los 30 minutos- este tipo de videos se prestan a ser utilizados de distintas formas.

Reproduciéndolos íntegramente, pueden ser sucedidos en la misma sesión de Educación Sexual por comentarios de expertos, coloquios sobre los puntos más interesantes o polémicos para los asistentes, o bien por actividades recogidas en fotocopias para que los participantes debatan en grupo las informaciones y opiniones expresadas en la cinta.

Otra manera alternativa de utilizar estos materiales es detener la imagen en los momentos del vídeo que nos resulten más interesantes e introducir por parte del monitor informaciones complementarias o generar debates breves sobre las ideas expuestas. De esta manera eliminamos un riesgo frecuente cuando la información contenida en el vídeo no es exhaustiva.

En otras ocasiones resulta una técnica útil para aprovechar de forma inmediata el impacto que sobre los asistentes pueda tener una secuencia de imágenes. Otra característica favorable de esta técnica es que convierte la posición de los asistentes en activa, en oposición a la pasividad que conlleva encontrarse como simples receptores de la información que el vídeo contiene. En este sentido resulta de utilidad con personas que están poco habituadas a permanecer mucho tiempo sentadas centrando su atención.

Siempre que sea posible, es aconsejable cuando damos información sobre sexualidad, acompañar las explicaciones de folletos o fotocopias que recojan por escrito los puntos más importantes de los temas tratados. Sirva como ejemplo entregar a cada participante en una sesión sobre anticoncepción un folleto de los tantos publicados por instituciones públicas en los que se recogen de forma escueta las indicaciones de cada método anticonceptivo y la forma adecuada para utilizarlo.

Recortes de prensa

Tanto los diarios como las revistas son fuentes interesantes de información y materiales para Educación Sexual. En sus páginas con frecuencia se recogen datos, estadísticas o artículos de opinión relacionados con la sexualidad. Tenemos la oportunidad con este tipo de material de ofrecer los resultados de las últimas investigaciones y estudios o de proponer a discusión las opiniones escritas de autores y autoras de reconocido prestigio.

Un ejemplo actual y del que puede ser difícil ahora mismo encontrar otros encuadres de trabajo son las nuevas técnicas de reproducción asistida y sus repercusiones sociales. Es un caso más donde confluyen distintos aspectos de la sexualidad generando conflicto. Nosotros y nuestros hijos e hijas debemos madurar opiniones y posturas ante estos hechos desde nuestra condición de ciudadanos.

Estos textos pueden sernos de utilidad para acompañar una exposición y repartir entre los asistentes a una sesión de Educación Sexual, o bien pueden ser preparados para realizar actividades en grupos pequeños. Si ésta es nuestra intención, debemos, después de leer detenidamente el artículo, seleccionar aquellos datos u opiniones que puedan resultar de interés, tanto por su novedad como por su impacto ante los participantes. Se trata de seleccionar y exponer en forma de preguntas o de guión, aquellas cuestiones en las que nos parezca importante centrar la discusión y el diálogo en los grupos de trabajo.

Utilización de publicaciones eróticas y pornográficas

Sin ninguna intención de hacer publicidad de este tipo de productos ni de emitir juicios estéticos y morales sobre ellos, lo cierto es que pueden ser unos materiales de utilidad para realizar Educación Sexual.

Las películas y cómics eróticos y pornográficos son una de las fuentes de información sexual de muchos jóvenes y adolescentes. A través de ellos tienen acceso, en muchas ocasiones por primera vez, a una serie de mensajes en general sesgados y mitológicos sobre la sexualidad humana que con frecuencia se convierten en las pautas de referencia para la sexualidad de nuestros adolescentes.

Esto no sería nada terrible si las pautas de conducta que muestran tuvieran cierta relación con la realidad, y esto no es así. Como ficciones, las representaciones de la sexualidad elaboradas por la imaginación de sus autores, componen un marco deformado de la vida sexual. Se trata de las dimensiones desproporcionadas de órganos sexuales, de manifestaciones de placer poco reales, o de la escasa relación que puede existir entre las historias que se narran y las vivencias concretas de sus espectadores. Todo esto puede generar mucha confusión y falsas expectativas en muchos jóvenes y adolescentes.

Tomar uno de estos cómics como ejemplo y poder hablar de todas estas cosas desmitificando estas cuestiones puede ser un objetivo de una sesión de Educación Sexual. En este caso no se trata tanto de aprender algo nuevo como de desarmar prejuicios y estereotipos que pueden afectar negativamente la vida sexual de los jóvenes durante un período de tiempo importante.

Algo similar podríamos realizar con una visita a una tienda de artículos sexuales o con las líneas telefónicas eróticas.

Literatura y sexualidad

No nos resultará difícil, si somos aficionados a la lectura, recordar unas cuantas páginas o títulos que aborden como tema central o tangencial algún aspecto de la sexualidad de forma interesante.

Con un poco de trabajo podremos recordar y encontrar aquellos pasajes que en algún momento llamaron nuestra atención y podremos utilizarlos para actividades de Educación Sexual. Una forma de hacerlo es utilizando los textos de la misma manera que comentábamos para los artículos de prensa. Muchos pasajes literarios pueden ser un buen estímulo para dinamizar y generar opiniones y discusiones dentro de un programa de Educación Sexual.

Una forma distinta de utilizar educativamente la novela en este terreno pasa por organizar un taller estable sobre Literatura y Sexualidad donde se propongan textos que toquen de forma central alguno de los aspectos de la sexualidad, para leer de forma individual y periódicamente el grupo participante se reúna como una tertulia para, junto al comentario general de los libros, profundizar en los aspectos de la sexualidad propuestos. Evidentemente, las clases de lengua y literatura son espacios en los que de una forma espontánea pueden introducirse trabajos de este tipo para realizar entre los alumnos.

Técnicas de cortejo

Hace un par de años apareció como una moda: se ofrecían cursos para mejorar las capacidades personales frente al otro sexo y se dedicaba mucha atención a los recursos necesarios para entrar en contacto con él. Fuera de modas, lo cierto es que muchos jóvenes y adolescentes, una vez cubiertas sus necesidades ante la fisiología de la sexualidad y conociendo las formas de evitar los problemas que ésta puede acarrear, demandan educación sobre conductas relacionadas con la comunicación entre sexos y la primera experiencia sexual.

En un estudio elaborado en 1993 por la Consejería de Salud de la Comunidad Autónoma de Madrid, los jóvenes encuestados deseaban, como tercer tema importante, tener mayor información acerca de cómo actuar en las relaciones sexuales.

Es fácil contrastar con experiencias cotidianas cómo el nivel de conocimientos sobre fisiología y anticoncepción ha aumentado entre la población juvenil, mientras que existe una demanda insatisfecha de abordar en otros aspectos las formas de establecer y mantener relaciones de pareja.

Taller de técnicas corporales

Otro elemento importante para el desarrollo personal en el ámbito de la sexualidad es la relación que cada persona mantenemos con nuestro cuerpo. Incluir estas cuestiones dentro de las actividades de Educación Sexual puede resultar de mucho interés. Una forma de ponerlo en práctica sería incluir una o varias sesiones de técnicas de masaje y relajación dentro del programa general de Educación Sexual.

Nuestra cultura, la occidental, ha colocado en una situación de marginación nuestra relación con nuestro propio cuerpo. Ya comentamos al principio de estos Materiales para la Formación y el Debate cómo en los ámbitos de la sexualidad se había producido una concentración de los usos sexuales en torno a las áreas genitales y se había excluido en gran medida al resto del cuerpo como elementos de excitación y satisfacción sexual.

De hecho, nada más nacer todo nuestro cuerpo es un órgano sensitivo y comunicativo. Progresivamente, a través de largos aprendizajes culturales vamos perdiendo esa capacidad de percibir y expresar corporalmente. En un ambiente cómodo y tranquilo, aprender a utilizar técnicas de masaje y relajación puede servirnos para conseguir reconciliarnos con nuestro cuerpo y rescatar sensaciones que cotidianamente tendemos a desatender.

Visitas a centros de planificación familiar

Si bien ya hemos comentado como principio general que la Educación Sexual para los chavales y chavalas debe realizarse prioritariamente en sus ámbitos cotidianos -la familia y el hogar- puede ser oportuno hacer una excepción para acudir en grupo al centro de planificación familiar de nuestro pueblo o barrio.

En general es frecuente que en estos centros se realicen sesiones informativas en grupos donde acuden personas y parejas para recibir una información general sobre anticoncepción u otros aspectos de la sexualidad.

Concertar una visita desde el centro educativo puede ser una actividad sencilla de organizar y enriquecedora para adolescentes. Con ella conseguirán acceder a estos recursos institucionales a los que con frecuencia ellos no recurren por vergüenzas y pudores o a los que se acercan una vez aparecido un problema como puede ser un embarazo no deseado.

En ocasiones no basta indicar la localización de estos lugares para que los chicos y chicas los consideren un recurso más que la comunidad pone a su disposición. El desplazar el grupo de trabajo a uno de estos centros para realizar una sesión, dedicada por ejemplo a la anticoncepción, puede aumentar el valor del aprendizaje.

Elaboración de encuestas

Ya para terminar esta serie de pistas para ponernos a trabajar, vamos a proponer una actividad que sea un buen comienzo para la realización de un programa de Educación Sexual. Se trata de que los alumnos realicen un estudio en el centro educativo donde recojan las actitudes, opiniones y comportamientos sexuales de sus compañeros. La encuesta también puede dirigirse a los otros sectores de la comunidad educativa.

Además de aprender a manejar distintos recursos de la sociología y la estadística, realizar un estudio de estas características puede resultar positivo para comenzar a establecer las directrices de un programa de Educación Sexual con los pies en el suelo: conociendo con certeza qué opinan, qué saben y qué hacen los alumnos y las alumnas del centro.

Añadido a esto, la realización de un estudio sobre el tema en todo el centro es un buen mecanismo sensibilizador para el alumnado que percibirá de una mas forma receptiva la oferta de actividades de Educación Sexual, sabiendo que para su programación se ha contado con sus respuestas.

De una forma muy resumida podemos dividir en tres partes el proceso de realización de una encuesta. En un primer momento hay que definir qué cuestiones nos interesa conocer y cómo plasmarlas en ítems o preguntas sencillas para ser respondidas por los encuestados. También en este momento tenemos que decidir la muestra, la forma en la que vamos a seleccionar a los encuestados. Por ejemplo decidir si preguntamos a chicos y chicas en partes iguales, si entrevistamos a cinco o diez alumnos por clase, etc. Todo esto debe decidirse por el equipo de investigación que puede estar compuesto por alumnos/as, padres y madres y profesores.

El segundo momento es el de la recogida de datos. Hay que salir a los pasillos y a las aulas para que los alumnos y alumnas contesten los cuestionarios.

En último lugar debemos tratar estadísticamente los datos e interpretarlos llegando a unas conclusiones. Aunque es una actividad que implica un esfuerzo considerable, puede revertir de forma muy positiva en el trabajo que queramos realizar posteriormente. Conoceremos con exactitud las necesidades, intereses y expectativas de las personas con las que vamos a realizar Educación Sexual.

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